Google+ Última Hora Lara: Muere empresario baleado en la Clínica Canabal

Muere empresario baleado en la Clínica Canabal

Frank era un padre y abuelo amoroso según relató su familia a las afueras de la morgue

Sentada en una acera frente a la morgue del hospital estaba Ana Palencia. Encorvada de hombros, tenía los ojos hinchados y el rostro enrojecido; un hampón le disparó a su padre la noche del martes dentro de la emergencia de la clínica Canabal y falleció ayer en la madrugada. 
Ana esperaba junto a su madre y sus familiares que les entregaran el cadáver de su papá, Frank Palencia (53). Con la voz temblorosa contó que su padre estaba ayer a las 8:00 de la noche en la clínica acompañando a uno de sus nietos.
El niño permanecía hospitalizado en el área de emergencia por unos dolores abdominales, así que Frank se fue para estar junto a él. "Era un abuelo amoroso", recuerda Ana. Frank decidió sentarse en unas sillas que están en la entrada de la emergencia.
Conversaba con unas personas cuando un tipo joven irrumpió en el lugar. Sacó un arma de fuego y apuntó a Frank. Quería la cadena de oro que cargaba, pero en ese momento se levantó del asiento y corrió hacia adentro de la emergencia.
"Gritó que nos tiráramos al suelo porque venía un hombre armado", asegura Ana y fue en ese momento que el tipo entró corriendo y le disparó a Frank. Le propinó tres tiros. Uno en el cuello justo en la cervical, cayó al suelo, luego le disparó en el abdomen y en la mano derecha.
El asesino salió de la clínica y afuera lo esperaba otro tipo a bordo de una moto. Escaparon mientras que en la emergencia a Frank lo cargaron y lo llevaron a pabellón para operarlo, pero falleció en la intervención quirúrgica a las 12:30 de la madrugada de ayer.
Frank era un hombre emprendedor. Tenía su propia empresa de transporte y la administraba desde su casa en Cabudare, Palavecino. Trabajó durante 20 años en Cigarrera Bigott y ya se había independizado.
Llevaba un matrimonio de 35 años con María de Palencia. Le encantaba jugar tenis de campo y era el presidente de la comisión de tenis del club Madeira. Pero Frank ante todo era excelente padre y abuelo.
Es la primera vez que la familia Palencia vive una situación similar, pero la inseguridad ya había marcado sus vidas. La familia se rompió cuando uno de los hijos de Frank y María se fue a vivir a Canadá.
"Hay mucha inseguridad y mi hermano se fue para vivir tranquilo", confiesa Ana, que ahora lamenta que su hermano no pueda estar en el país para enterrar a su padre junto a ellos. A Frank lo van a velar en la Metropolitana.
La emergencia de la clínica Canabal está abierta todos los días y a toda hora, es una emergencia y así debe permanecer para facilitar el ingreso de cualquier paciente.
Pero la inseguridad los obliga a cerrar las puertas cada vez más. Siempre han sufrido atracos porque los hampones se meten a asaltar a pacientes y personal médico, pero es primera vez que asesinan a una persona en la emergencia.
"Los choros no respetan que hay niños enfermos o cualquier paciente terminal, no respetan nada", se queja una señora a las afueras de la clínica que se negó a dar su nombre por temor.
La clínica está en la urbanización del Este, a escasas dos cuadras del centro comercial Sambil, en pleno este de la ciudad que es una de las zonas más adineradas de Barquisimeto, pero por eso no escapa de la inseguridad.
Por esa zona no hay patrullaje policial constante, pasan de vez en cuando y en el día, denuncia una vecina del sector. "Pero a los policías hay que mojarles la mano para que se dediquen a cuidar", aseguraron y los vigilantes solo miran, pero no ayudan a nadie.